EL CAMINAR Y EL INSTINTO DE SALIR DEL LUGAR DE ORIGEN

Ya he mencionado en varios posts que el vocablo de CAMINAR se utiliza como metáfora y con diferentes derivaciones y sinónimos. Uno de ellos es el SALIR. Indudablemente que me refiero en este Post a marcharse del lugar de donde somos originarios. Es un despedirse de ese sitio (ambiente) pero que se regresará seguramente después de un tiempo indispensable y perentorio, aunque no es vital ni obligatorio. Tiene una significación bastante amplia y profunda, y así mismo, de los resultados que genera en la formación de la personalidad del individuo que así lo realiza.

El salir a caminar no sólo es un impulso físico para ejercitar el cuerpo y dar movimiento a la mente, sino que tiene relación estrecha con algo mucho más profundo del alma: salir para fortalecer la personalidad individual. Ese salir a caminar es una metáfora del inconsciente que busca el sano despertar de la personalidad del ser.

También he mencionado el aforismo siguiente en uno o dos posts anteriores, lo usaré en este como un epígrafe que define claramente una parte de lo que expondré respecto a la necesidad que manifiesta el ser humano de salir de su lugar de origen (ciudad, casa paterna, escuela) para poder desarrollarse plenamente con su propia personalidad: “El cuerpo humano se marchita cuando no busca y no encuentra la forma o la senda para CAMINAR, de igual manera le sucede a las aguas que no tienen salida y no se mueven, se transforman en un pantano” (Post futuro NO CAMINAR ES COMO CONVERTIRSE EN UN PANTANO). Se oye este pensamiento bastante fuerte, pero es mejor decirlo así que considerar que no es muy importante para el desarrollo del ser en varios aspectos.

88. LLAMARADAS LÍTICAS

Usando la palabra “caminar” de modo literal y un poco como alegoría, quisiera subrayar la importancia que tiene para todo ser humano el salir de su lugar de origen, de su casa “paterna”, de su barrio, de su cuadra, de su vecindario, de su colonia, de su pueblo o ciudad, donde han vivido –todos por lo regular- los primeros años de la vida.

Decimos en alguna ocasión y alguna época de nuestra niñez o adolescencia: “no quisiera dejar nunca a mis amigos y amigas”; no obstante, siempre nos llega el momento de dejarlos, de abandonarlos, debido a diversas razones. Lo cierto es que algunos y algunas no lo llevan a cabo y permanecen el resto de sus vidas en el mismo pueblo o en la misma ciudad, aunque no en la misma colonia ni vecindario. Nos cambiamos de casa pero seguimos bajo la tutela de nuestro grupo familiar, y no únicamente de nuestros padres, sino del resto del grupo familiar: abuelos y abuelas, tíos y tías, hermanos y hermanas, etc.

No podemos abandonar esas hermandades. Pero tampoco queremos abandonar a nuestros compañeros de juegos, de escuela, a nuestros maestros, en sí, a nadie que haya participado en la composición de nuestro ambiente social.

La salida del lugar de origen oportunamente –a cierta edad- permite desenvolverse mejor y buscar una personalidad propia. Esto no es una mera recomendación por mi parte, sino que esta es una necesidad natural del ser humano para lograr su propia personalidad y que no se vea frustrado, en su futuro inmediato, por no realizar esa salida con oportunidad. (Post Futuro EL CAMINAR Y LOS INSTINTOS). Sin embargo, buscar obtener una re-integración de la personalidad que se pierde por vivir cómodamente dentro del seno familiar, después de cierta edad: Después de haber pasado nuestra juventud, donde la injerencia de la participación de la casa paterna –los padres, la familia y los educadores- que han evitado un sano desenvolvimiento de la personalidad, es bastante complicado desde el punto de vista psíquico y conductual.

Se generan, muchas veces, vivencias en el centro paterno, durante la niñez y la adolescencia, que si no se inicia oportunamente una etapa de valerse por sí mismo, no permiten construir la propia identidad intelectual y de carácter. Ese valerse por sí mismo se logra cuando nos alejamos de nuestro lugar de origen, a una edad aceptable.

Definitivamente esta es una acción que todo ser humano –hombre y mujer- debe llevar a la práctica por sí mismo, como decisión propia y alentado por los padres. El salir de la casa paterna a determinada edad, de manera oportuna, seguramente que tendremos experiencias positivas pero también negativas, lo que reforzará nuestra posición de olvido y de negación a nuestras propias experiencias. Algo que nos podría ayudar a comprender mejor esto, es una pregunta que realizamos en el Post Futuro EL CONCEPTO DE EXPERIENCIA Y EL CAMINAR: “¿Qué correlación existe entre estos 2 escenarios, el de olvido o negación de la experiencia y las huellas que nuestros pies han dejado en los recorridos por diversos caminos o con el quedarnos guardados en la casa paterna?” Esta locución no debe entenderse que debemos abandonar a nuestros seres queridos. Por obvias razones, debemos mantenernos alejados de las necesidades e inclinaciones patológicas de viajar (Post futuro DROMOMANÍA).

Desde luego que esa salida no debe realizarse antes de cierta edad cuando el ser no puede sustentarse por sí mismo; ni después de cierta edad, donde la personalidad ya sufre distorsiones, impidiéndole su desarrollo autónomo, y la labor inconsciente que se debe llevar a efecto por medio de esta partida (evasión, ausencia), resulta lacerante para la persona que no logra hacerlo oportunamente.

La adolescencia presenta en todos los seres humanos –hombres y mujeres- ciertos ahogos que obligan al individuo a tomar diversas decisiones inconscientes; en esta edad, se dice: “las hormonas se tornan turbulentas”, y el joven (hombre o mujer) que lo experimenta no sabe ni comprende el por qué le sucede esto. Una de esas necesidades agitadas es precisamente que necesita salir del lugar de origen, cualquiera que sea la definición de origen: ambiente escolar, escenario amistoso, entorno hogareño, medio social, espacio laboral, etc., la suma de algunas de estas o todas en conjunto. La realidad es que su temperamento lo acicatea (espolea) para desarrollar su propia personalidad y el camino es ese: un distanciamiento de aquello que le dio formación y fuerza para desenvolverse desde que nació hasta esta edad –entre los 11 y 15 años. Esa separación que debe emprenderse en este período fortalecerá su desarrollo en la personalidad: Fortaleciendo tu personalidad encontrarás tu destino.

Este impulso es un instinto del ser humano, sin embargo existen otras incitaciones que impelen al individuo a realizar actos por los que trata de romper con la monotonía (Post futuro EL MANEJO ADECUADO DE LA HOLGURA EN LA DECISIÓN DE CAMINAR). Por ejemplo el IMPULSO EL VIAJAR o EL SÓLO QUERER CAMBIAR DE LUGAR yendo a cualquier otro, por el sólo hecho de irse de ese sitio donde ha permanecido largas horas o meses; MODIFICAR UN ESTILO DE CUALQUIER ACTIVIDAD, por ejemplo, el estilo que un pintor utiliza en sus obras, llega un momento que le fastidia y necesita crear con otro estilo artístico; CAMBIAR DE RITMO; MODIFICAR LAS ACTIVIDADES LABORALES, por ejemplo, si está un individuo actuando en una obra de teatro, llega el momento en que se aburre y se cansa de realizar la misma actuación y decir los mismos parlamentos; INTERRUMPIR EL EQUILIBRIO EN UN MOMENTO CUALQUIERA; ANULAR LA SIMETRIA; SE INQUIERE LA ASONANCIA, y otros más. La mayoría de estos impulsos o inclinaciones se buscan e incorporan después de estar largos períodos en una MONOTONÍA, situación muy diferente al proceso que hemos descrito, porque, aparte de ser instintivo y congénito, este es una necesidad teleológica, grabada en el inconsciente individual del ser humano, para poder desarrollar su personalidad, sin la cual no puede alcanzar sus metas en la vida, el sentido y el destino de su vida, siendo que no tiene relación directa con la monotonía.

“Fortalece tu personalidad y encontrarás el camino, cuando encuentres el camino hallarás tu destino” [o DESCUBRA Y TRANSITE SU PROPIO CAMINO, ELLO LO DIRIGIRÁ A ENCONTRAR SU DESTINO]. (Post futuro EL HOMO SOCIABILI versus HOMO SOLITARIUS).

Observemos que nos dice al respecto, un personaje de una de mis novelas “Diálogos en un lugar de La mancha” (*): “-El viaje, significa simbólicamente la necesidad intrínseca de liberarse, como la búsqueda de una experiencia iniciadora, de cambio. Es un símbolo de trascendencia. Tratar de romper con el status social que le rodea: amigos, compañeros, familia, trabajo, estudios, etc. Viajes en Peregrinación o de manera solitaria. Es un ‘salir’ con el afán de dar los primeros pasos en la vida. Búsqueda de enfrentarse con nuevas experiencias y descubrimientos, liberación, renunciación, expiación. Se genera por un estado natural de descontento con uno mismo y con el medio que nos rodea. Búsqueda de un cambio, búsqueda del conocimiento de la naturaleza de la vida y de la muerte; para conocer qué hacer con la existencia propia. Dependiendo del individuo, puede ser un viaje alrededor del mundo, salir de su pueblo o simplemente cambiarse de casa. Para trascender interiormente hacia una nueva forma de vivir y morir”.

Esto significa sencillamente de dar inicio a una vida por sí mismo, no importando si todavía se depende económicamente de los padres. Lo que no debe permitirse es depender de ellos completamente.

Parafraseando a Lincoln, respecto a nuestro tópico, diríamos: Podemos depender de lo económico, podemos depender algún tiempo, pero lo que no podemos permitirnos es depender en todos los aspectos, todo el tiempo.

Así pues: ¡caminemos!, pues cada caminata que realicemos podrá inducirnos metafórica y simbólicamente a salir de ese”lugar” que nuestro instinto nos señale.

(*) Loya Lopátegui, Carlos, Diálogos en un lugar de La mancha, EMULISA, México, 2019. Disponible en Amazon, Edición Kindle: https://www.amazon.es/dp/B0BSB15WS6

CAMINANDO A TRAVÉS DE LOS ESCORZOS DE LAS CALLES

La propuesta concreta es caminar en cualquier calle, que hayamos seleccionado previamente por algunos aspectos que deseamos observar y disfrutarlos directa y personalmente.

Ortega y Gasset utilizaba mucho el concepto de “ESCORZO” y por su inclinación especial hacia la filosofía por lo general se refería –considero yo- al escorzo intelectual o intelectualizado que las cosas presentaban en sus formas estéticas, metafísicas y doctrinarias.

Ortega y Gasset escribe algo sobre esto, aunque no le llama precisamente ESCORZO INTELECTUAL. El concepto de escorzo era un medio ideal para un modelo de perspectiva en donde el filósofo español intentaba resaltar cierto detalle (o varios de ellos) en su análisis sobre algún tema, inclusive lo utilizaba para contrastar algún elemento (o varios) del mismo, y afirmaba: “el escorzo es el órgano de la profundidad visual; en él hallamos un caso límite donde la simple visión está fundida con un acto puramente intelectual”. (Ortega y Gasset, Meditaciones del Quijote). Estoy muy de acuerdo en que se da en el límite sensible intelectual, sentidos y mente del creador plástico.

Con esto únicamente deseo enfatizar que podemos realizar algunas caminatas con el propósito de observar, durante ellas, ciertos elementos que conforman las calles. Es decir, llevar a la práctica ese escorzo orteguiano cuando estemos caminando dentro de la perspectiva de una calle. Lograr varias posiciones, durante nuestro caminar, para observar distintas perspectivas por las que podremos tener otras (disímiles) “expresiones urbanísticas, artísticas y estéticas”, y así mismo, captar distintas impresiones y sensaciones de una misma calle por la que hayamos decidido transitar.

Una vez que hayamos seleccionado la calle, dispongámonos a caminar sobre cualquiera de sus dos aceras, tomando conciencia de sus orientaciones cardinales. Según su orientación sabremos, en la época que hagamos el recorrido, cuál de ellas estará soleada o sombreada. Elijamos la que nos interesa en ese día (Post futuro EL CAMINAR Y LOS PUNTOS CARDINALES).

El propósito fundamental es el recomendar un “Diálogo Metafórico” Inter-ambiental con los elementos que nos llamen la atención al paso de nuestro caminar, en la calle, la acera, el sentido, así como todo el entorno que se ha elegido para desarrollar la caminata; mismo que estará refrendado por otros sub-objetivos específicos como es el motivo artístico (géneros plásticos, urbanos, etc.), o el de la esteticidad (de lo estético): belleza, fealdad, atracción o repugnancia.

Por ejemplo, a través de una de las calles dentro de la ciudad: las unidades que conforman el equipamiento urbano: una fuente, un monumento, un farol; mismos todos ellos que podrían despertar o estimular la imaginación; o los elementos naturales que encuentre en su recorrido. En cualquiera de estos casos, siempre se podrá iniciar un diálogo –en lenguaje figurativo- con ellos. Preguntarse qué podrían estarse cuestionando y/o respondiéndose; una ventana con las cortinas al aire, o aquella escalera sinuosa, o las lajas (baldosas) del piso.

Lo que usted perciba en este diálogo imaginaivo (ficticio) podría dar curso a cierto tipo de narración literaria. Si no es su intención escribirlo, de cualquier modo, el ejercicio lo estará orientando a despertar y desarrollar su sensibilidad, al otorgarle –imaginativamente- comunicación o vida ficticia a los elementos materiales inanimados –que desde luego no la tienen- y a percibir las posibles respuestas de aquellos organismos que sí la tienen, tanto del reino vegetal como animal, que se va encontrando a su paso.

Con ello, además de beneficiar a su imaginación, despertándola o incrementándola, estará favoreciendo su grado de conciencia en cuanto a aquellas cosas, que por lo general, le restamos o no le damos importancia.

Estos avances en los niveles de conciencia lo conducirá a un más claro y mayor conocimiento de sí mismo y de su entorno socio-ambiental, que lo conminará a continuar caminando.

Si está caminando en algunas calles de la ciudad, entonces podrá fijarse en sus respectivos nombres y ello podría impulsarlo a desarrollar un diálogo –nuevamente del tipo ficticio- con el personaje o con el concepto que le da el nombre al trayecto de su caminata en ese día, haciendo participar conceptos (como Libertad, Manantial, Cañada) o individuos (como Washington, Lincoln, Bolivar, Gandhi, etc.), todos ellos como personajes dentro de un esquema novelado que nos puede conducir a conocer nuevos perfiles psicológicos y estilos literarios (Post futuro DIALOGO ANACRÓNICO CON PERSONAJES LITERARIOS MIENTRAS SE CAMINA).

En los subsecuentes días que realice sus caminatas, podrá hacer usted dialogar a los personajes y conceptos que llevan por nombre las calles, con el fin de escribir esos diálogos alegóricos (ficticios) que le van a ir surgiendo en su imaginación, cada vez que las transite a pie y que desee hacerlo, lo que podrían constituir ¡por qué no! un pequeño relato creativo, de tipo literario.

Cuando menciono “Diálogo” no me refiero específicamente a que nos pongamos a platicar con los objetos, animales o plantas, sino que hagamos un esfuerzo para pensar qué significan para nosotros, qué hemos pensado que son o si han influido en nuestras vidas.

Por ejemplo, encontramos el nombre de una calle: Libertad; pensar o imaginar qué ha significado o representa este concepto para nosotros; ese “diálogo” será realizado con nosotros mismos, no con la placa del nombre de la calle. Si por ejemplo, nos encontramos con un gran silencio, cuestionarnos por qué se encontrará esta parte de la calle tan silenciosa; en sí, podremos conjeturar lo qué representa el silencio: ¿Es la ausencia de sonido? o ¿la presencia de un vacío? ¿Caminarán juntos los ruidos y los silencios?

En un instante que fijamos la vista hacia algún rincón de cualquier calle: ¿Cuáles colores son los que dominan? ¿Podrían los colores explicar nuestro estado de ánimo?

¿Se escucha el viento? Este es otro elemento que pasamos desapercibido, por lo general; busquemos su presencia.

Si está lloviendo: ¿Nos molesta? Podríamos cuestionar si es grato que el agua nos caiga sobre la cara. (Post CAMINANDO BAJO LA LLUVIA. PARTE I).

Podríamos caminar sobre la acera sin zapatos, pero … entonces nos diríamos que eso no es correcto; o quizás nos respondan nuestros pies: ¡Eso nunca lo habías hecho! ¿Nos sentiremos incómodos o sentiremos gusto por haberlo realizado? (Post CAMINAR DESCALZO. PARTE I).

Cualquier elemento que observemos podría invitarnos a reflexionar sobre él o sobre aspectos que pueden tener relacion. Por ejemplo: autos, bicicletas, nubes, iglesias, parroquias, tabernas, cantinas, vendedores ambulantes de todo tipo, tuberías de agua, albañales, arbotantes de luz, parques, perros, gatos, cualquier animal que veamos durante nuestro caminar por las calles. En mi libro Pueblo Quieto. Las caídas de la Libertad, intento ciertos diálogos metafóricos, en donde participan varias calles, dentro del desarrollo literario de la novela.

Lo importante es que disfrutemos nuestras caminatas por las calles y no sintamos que nos aburren y que al día siguiente estemos animosos a salir en una siguiente caminata porque encontraremos algo mas que nos animará a poner nuestros pies, calzados o sin zapatos, sobre el pavimento de las banquetas y las calles.

Ahora bien, es diferente caminar por las calles de una ciudad de día que por la noche. No sobra señalar que debemos tomar ciertos cuidados extra cuando caminemos de noche. Las configuraciones urbanísticas son distintas cuando se observan con la luz natural del día que aquellas que se generan con luz artificial. Muchas veces las sombras de la noche muestran formas vivas que de día se muestran muertas a nuestros ojos.

Hagamos un escorzo del tipo urbano-deambulante (urbano-paseante), que nos permita tener varias posturas estéticas-urbanísticas, durante nuestras caminatas por (en) las calles, (Post futuro EL CAMINAR EN UNA NUEVA PERSPECTIVA URBANISTICA) y disfrutemos la creación de esas perspectivas individuales e irrepetibles, que por lo mismo son expresiones originales de nuestra interioridad.

461. ESCORZO BAILARINA

Loya Lopategui, Carlos, Pueblo Quieto. Las caídas de la Libertad, EMULISA, México, 2015.

CAMINANDO BAJO LA LLUVIA. PARTE I.

El título de este post obedece a que, hace unas semanas, bailando un poco de tap tap con una selección de canciones, un poco antigua, me percaté de que varias de ellas que tengo grabadas para realizar algunas secuencias de este baile, tienen en su letra esta frase “Caminando bajo la lluvia”. Y pareciera increíble que, hasta esta navidad de 2019, no haya reparado en estas canciones -que toda mi vida he bailado- tengan una relación con el blog de caminar.

Quisiera mencionar que tengo dos libros donde he podido transmitir este baile ejecutándose al mismo tiempo con la poesía y con la plástica; uno de ellos es Tap tap y Poesía y el otro es Tap tap, Plástica y Poesía, y en los dos intento transmitir mi experiencia de crear música con la percusión del Tap Tap para armonizar la Poesía y la Plástica, conjuntamente, en una armonía tri-artística. Subrayo que no utilizo ninguna música comercial, sino que fundamentalmente musicalizo con la percusión del sonido creado por el baile de Tap tap.

No obstante esta forma de prescindir de la música comercial, ahora encuentro varias melodías, repito, con la frase de caminando en la lluvia, lo que me sorprendió verdaderamente y decidí hacerlos partícipes de esta sincronicidad (Post LA LECTURA Y LA SINCRONICIDAD-PARTE I, y el Post futuro EL SISTEMA WALK-RWD Y LA SINCRONICIDAD-PARTE II), pues verdaderamente me llena de alegría ser partícipe en estos encuentros.

Una de ellas es Houston, cantada por Dean Martin

Otra es Just walking in the rain, cantada por Johnny Ray

Otra más es Cantando bajo la lluvia, cantada y bailada por Gene Kelly (Singing in the rain)

Y la última es Caminando por el lado soleado de la calle (On the sunny side of the Street) cantada por Frankie Laine, una situación totalmente contraria a las anteriores (los rayos solares), pero dentro del contexto de caminar.

No tiene otro propósito más que el comentar que mi inclinación por el baile y el caminar, me han conducido a esta sincronicidad, que me anima (estimula) para intentar investigar y experimentar más sobre lo interesante –y posiblemente saludable- que podría ser caminar bajo la lluvia.

59. BAILANDO BAJO LA LLUVIA

Ya en el post CAMINAR DESCALZO, PARTE I, había comentado lo siguiente: “Caminar descalzo sobre distintos tipos de suelo son experiencias que debemos tenerlas, todos y todas. Prácticas tan inesperadas y sorprendentes como la de –aprovecho la oportunidad de decirlo- caminar bajo la lluvia”; sin embargo, no había considerado tan importante el desarrollar esta opción, que puede resultar trascendente. Voy a tomar en cuenta este comunicado de mi inconsciente y procederé a investigar y experimentar más esta alternativa.

En el Post LOS ANTIGUOS MAYAS Y SUS CAMINOS BLANCOS PARTE I, he comentado sobre los arcos monumentales y los caminos blancos; decíamos que los antiguos mayas asociaban a esos arcos rituales con el fenómeno del arco iris, simbolizando el gran umbral de la bóveda del cielo, siendo las puertas celestes, que conducían las obras humanas hacia el espacio de lo divino; ese umbral era a la vez un arco y un camino, porque unía al reino celestial con la tierra con el elemento LLUVIA, siendo esta el flujo celeste que inseminaba a la madre tierra, otorgándole vida y nuevos seres que germinarían en sus entrañas. Además decía: “Este binomio artístico arquitectónico cultual ‘camino blanco-arco monumental’ de los antiguos mayas nos permite conducirnos a través de un derrotero espiritual que atraviesa un portal del tiempo para adentrarnos en los distintos momentos que ese pueblo milenario tuvo que recorrer en sus periplos cotidianos, así como cruzar cada arco como umbrales espirituales para utilizarlos en tan diversos usos artísticos y constructivos”.

Aunque eventualmente he experimentado caminar con algo de lluvia durante el día, y además por las noches con “lluvia en forma de rocío”, no tengo muchas experiencias conscientes sobre este caminar bajo la lluvia.

Todo indica que debo tomar más en cuenta esta singularidad de caminar, bajo las circunstancias de hacerlo bajo la lluvia.

Así pues, empezaré a investigar sobre esto pero sobre todo experimentaré las distintas opciones de caminar bajo la lluvia, e independientemente de ello, yo los invito a experimentarlo de inmediato y démosle más fuerza y poder, a través de esta absorción de energía por el contacto de nuestro cuerpo con la lluvia, a la mente y al espíritu.

Existen diferentes intensidades de lluvia, y por supuesto que tendré que seleccionar lluvias tenues que no me vayan a provocar alguna incomodidad.

Considero que no es nada difícil definir en cuál tipo de lluvia por su intensidad deberemos poder caminar sin complicarnos.

De acuerdo a la forma de manifestación de la lluvia, podremos salir a caminar en períodos de rocío y llovizna. También seguramente, de acuerdo al género de la persona (masculino o femenina) y a las edades de cada una, en lluvia que le llaman “Líquida”.

Lo que no es aconsejable es salir a caminar durante “Chubascos”, desde luego, menos con lluvias más fuertes.

En general, lo recomendable es con intensidades con lluvias de tipo débil (menores a 2 mm/hora o 2 pulgadas/24 horas) y también con lluvias moderadas (de 2 a 15 mm/hora o 2 a 15 pulgadas/24 horas). A partir de este nivel de precipitación, mayores a 15 mm/hora (o 15 pulgadas/24 horas), LLUVIAS FUERTES, ya no es aconsejable.

No es fácil saber a qué se refieren con estos números con lo que miden la precipitación pluvial, ya estando bajo la lluvia, pues no podemos medir estas intensidades; sin embargo, por ello sólo tenemos que tener en mente: cualquier nivel de lluvia que nos haga sentir incómodos o con riesgo, no salgamos a caminar. Por otro lado, la experiencia de caminar bajo una llovizna tenue es muy agradable.

Deberemos experimentarlo para conocer qué repercusiones directas (reales y evidentes) tiene la lluvia sobre el organismo, las sensaciones que provoca, cómo responden nuestros sentidos, y cuáles son los efectos mentales y emocionales (niveles de satisfacción y bienestar) que genera una pequeña caminata bajo la lluvia. Es algo que no acostumbramos realizar, salgamos a caminar un día con una ligera llovizna.

Loya Lopategui, Carlos, Tap Tap y Poesía, EMULISA, México, 2016.
Loya Lopategui, Carlos, Tap Tap, Plástica y Poesía, EMULISA, México, 2017.

DIÁLOGO CON NOSOTROS MISMOS MIENTRAS LEEMOS Y CAMINAMOS

Como ya hemos mencionado en el post PRESERVANDO Y AFIRMANDO LA SALUD, LA CREATIVIDAD Y LA TRANQUILIDAD, el sistema WALK-RWD es un método integral donde el movimiento es uno de sus aspectos más relevantes pues estimula el pensamiento creativo, pero también tiene otros beneficios, como es el autoconocimiento de nosotros mismos. Su práctica, incluyendo sus actividades estructurales como son la lectura, la escritura y el dibujar, nos permite acercarnos tanto al conocimiento de la realidad interior (nuestros sentires íntimos) como del conocimiento en general (realidad exterior).

Respecto al autoconocimiento, éste se genera consciente e inconscientemente, y nos permite orientarnos a una sanación interior, propia e individual.

El diálogo cotidiano que realizamos con nosotros mismos, nos provee de miles de palabras y de imágenes por día, pues contiene una buena cantidad de conceptos y cuestionamientos: ¿Cómo comprender lo que sentimos? ¿Cómo interpretar nuestros sentimientos? ¿Cómo capturar las mejores ideas? Desde luego no es ignorando lo que está guardado en nuestra interioridad. Todas esas imágenes que se generan al leer, al escribir o al dibujar, mientras caminamos, van acompañadas de grandes cascadas de palabras y conceptos, conteniendo diversas revelaciones de nuestro ser interior.

 Únicamente hay que mantenernos en espera para que aparezcan en nuestra mente, como si estuviéramos pescando, sólo hay que esperar a que el pez muerda el anzuelo. Manteniéndonos caminando, pero siempre al mismo tiempo, leyendo, escribiendo o dibujando, nuestra mente atrapará esa imagen, concepto o idea en cualquier momento que no nos sospechamos, circunstancia idéntica al pez atrapado y que jala el sedal. (Post EL SISTEMA WALK-RWD ESTIMULA EL PENSAMIENTO CREATIVO. PARTE I).

Los prejuicios, aflicciones, pensamientos, normas, preceptos, dogmas, preocupaciones, temores, son parte del proceso que a veces ayudan y a veces entorpecen esa revelación de las grandes ideas, cuando dialogamos de esa manera con nosotros mismos. Todos los pensamientos, positivos o negativos, son necesarios para realizar ese diálogo con nosotros mismos; no debemos cortar los aspectos negativos que vienen a nuestra mente, ni las sensaciones negativas tampoco, pues también todos ellos pertenecen a nuestra realidad interior y exterior.

En varios posts anteriores hemos señalado las posibilidades que tenemos del diálogo con nosotros mismo, a través de la escritura y del dibujo. En el post DIBUJAR Y UMBRALISMO, PARA CONOCER NUESTRO YO INTERIOR, en el post ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ DIBUJAR? LOS GRANDES BENEFICIOS MIENTRAS CAMINAMOS, y en el post DIBUJAR, PARA CONOCERNOS MEJOR A NOSOTROS MISMOS, mencionamos la gran capacidad de lograrlo a través del dibujo, señalando algunos mecanismos para alcanzar un diálogo creativo con nosotros mismos. En el post ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ ESCRIBIR? mencionamos precisamente ese enorme beneficio que podemos obtener mediante la escritura. Inclusive en el post EL CAMINAR Y LA ELECCIÓN DE LA SOLEDAD. PARTE I, mencionamos el diálogo con nosotros en la soledad mientras nos encontramos caminando.

En el post OTROS MEDIOS Y DISPOSITIVOS PARA LEER Y ESCRIBIR, MIENTRAS CAMINAMOS, expresamos: “Muchos o pocos libros distraen y enseñan; todos enriquecen nuestro conocimiento y mejoran nuestras ideas y el pensamiento. Cada libro podemos transformarlo en un diálogo con el autor, y la síntesis obtenida de ello la podemos transmutar en un compendio de ideas que podemos organizar siempre como una nueva obra escrita por nosotros. Ese diálogo se realiza con uno mismo y el autor sirve de intermediario y apuntador. Conversas contigo mismo, considerando que el autor te puede estar escuchando en tu reinterpretación, y puedes dirigirte a él como si estuviera presente con tus pensamientos”.

Borges ha expresado: “Quienes practican ese juego [el juego ejercido en la metafísica o en el arte, como una combinación infinita de posibilidades] olvidan que un libro es más que una estructura verbal, es el diálogo que entabla con su lector y la entonación que impone a su voz y las cambiantes y durables imágenes que deja en su memoria. Ese diálogo es infinito; […] La literatura no es agotable por la suficiente y simple razón de que un solo libro no lo es. El libro no es un ente incomunicado: es una relación, es un eje de innumerables relaciones. Una literatura difiere de otra, ulterior o anterior, menos por el texto que por la manera de ser leída. […] He dicho que un libro es un diálogo, una forma de relación…”

De manera específica, puedo recomendar 3 vías de acción para iniciar el proceso de dialogar con nosotros mismos, cuando nos encontramos leyendo y caminando, y que posteriormente podremos verter en nuestros escritos y dibujos:

  1. Realizar la lectura del documento o libro que hayamos elegido, y señalar algunos palabras, frases, puntos o partes del texto que sintamos relevantes de acuerdo a nuestras propias experiencias;
  2. Escribir notas y desarrollar pequeños textos sobre el tema (o temas) que estamos disfrutando o investigando;
  3. Elaborar dibujos -exclusivamente- sobre las imágenes mentales que estemos creando, mientras leemos, escribimos y caminamos.

Como puede observarse, estas vías de acción contienen las 3 actividades estructuradas dentro del sistema WALK-RWD, y ello es lo que lo hace creativo, muy dinámico y motivante.

Recordemos que el inconsciente utiliza varios lenguajes simbólicos para transmitir lo que somos, lo que sentimos y lo que deseamos ser, y estas 3 vías son parte muy importante de ellos, siendo muy descriptivas, veraces y efectivas para acercarnos a nuestra interioridad (intimidad) y conocernos mejor. Huelga decir que debemos ser muy cuidadosos, imparciales y reflexivos en la realización de nuestras lecturas y en las demás acciones del proceso descrito.

Sobre la segunda vía la recomendación es que, durante la lectura de un determinado documento o libro, se lleve a efecto la escritura de:

Escribir notas, ideas, aclaraciones, dudas, anotaciones, apuntes diversos, registros, citas, comentarios, observaciones, explicaciones, planes, datos generales y específicos, referencias, noticias, advertencias, indicaciones, definiciones, conceptos, características,  valoraciones, reparos, censuras, asuntos, cuestiones, cuestionamientos, preguntas, respuestas, recuerdos, olvidos, consideraciones, todo esto mientras se lee, pues ayuda a comprender mejor la lectura (Post futuro EL SISTEMA WALK-RWD Y EL RENDIMIENTO COGNITIVO); así mismo, el medio ambiente que nos rodea, mientras caminamos, nos hace ser más atentos, reflexivos y conscientes.

El proceso que hemos señalado en el post LECTURA-ESCRITURA-DIBUJO: CÍRCULO VIRTUOSO favorece a las 2 actividades, el leer y el escribir; sin embargo, Borges subraya que la técnica del anacronismo deliberado no sólo enriquece al oficio de la escritura sino también a la destreza de la lectura, ya que para Borges la lectura, antes que otra cosa, es escribir. Recurrentemente en varios de sus ensayos-relatos, argumenta que el escribir es en realidad un re-escribir lo que hemos leído.

Sobre las actividades de dibujar las imágenes, deberemos ser espontáneos y expresivos, porque como ya mencionamos en posts anteriores (post OTROS MEDIOS Y DISPOSITIVOS PARA LEER Y ESCRIBIR, MIENTRAS CAMINAMOS) el binomio leer-escribir, mientras caminamos, provoca que ambas sean más agradables, la lectura por su lado, más dinámica, enriquecedora y profunda, y la escritura más práctica, positiva y cierta; logrando indudablemente un “lector dinámico” y un “escritor auténtico”, y el dibujar –como ya hemos mencionado- implica las 2 actividades de leer y escribir, de modo gráfico; es decir, el ser un “lector dinámico” conlleva a ser un “escritor auténtico”, pero el ser un “dibujante expresivo” implica a las dos personalidades anteriores, de modo gráfico.

Estas 3 vías nos habrán de conducir a lograr un diálogo con nosotros mismos, plática (interlocución) que estará conformada patentemente en nuestra memoria, en nuestras notas y en nuestros dibujos que hayamos elaborado, al leer mientras caminábamos. Información que contendrá un esbozo (draft) de nuestra realidad interior y que podremos organizar y sistematizar de acuerdo a nuestras necesidades particulares.

Vayamos a caminar con aquel libro que hemos relegado varios meses, inclusive años, o aquel que nos atraiga más, y probemos estas 3 vías de acción, e inmediatamente veremos los resultados. Empezaremos a conocernos mejor a nosotros mismos.

EL CAMINAR Y EL CAPSICUM (EL CHILE)

El ingerir chile cuando se camina podría oírse fuera de contexto de lo que buscamos al utilizar el sistema WALK-RWD, sin embargo, voy a explicar esto en función de unos grabados que se encontraron hace algunos decenios en las ruinas de Cacaxtla, Estado de Tlaxcala, México, y de ciertas imágenes diseñadas en códices (en náhuatl amoxtli o analte) de las culturas precolombinas del Nuevo Mundo. Imágenes que he modificado utilizando a mi personaje llamado Quale, con el único propósito de intentar, en lo posible, usar ilustraciones propias.

Todos ellos tienen representaciones de seres humanos, que de alguna manera se les observa relacionándose con el chili (náhuatl). Se pueden observar diversas actividades representadas tales como la vendimia (en mercados), el intercambio comercial, el transporte, su almacenaje y conservado en sacos especiales, así como también persona caminando, corriendo o haciendo algún ejercicio físico, que al mismísimo tiempo se les percibe que están comiendo chile. El chili es un fruto oriundo de esta parte del mundo que a principios del siglo XVI, después del descubrimiento de estas tierras, se le puso el nombre de Capsicum, aunque los primeros europeos que lo probaron supusieron que era una variante de la pimienta.

El tlacuilo (en náhuatl, escribano o pintor) era el dibujante encargado de representar y explicar mediante imágenes y jeroglíficos este tipo de actividades, en los diferentes medios que se utilizaron en esas naciones precolombinas, como eran los códices, murales, estelas, etc.

Capsicum es el nombre en latín que así fue designado en el siglo XVI por especialistas europeos en botánica atendiendo seguramente a su forma y a su contenido picoso en sus nervaduras: del latín capsa, capsae: caja, cápsula, recipiente, envoltura, encapsular; de ahí se derivó el nombre de la substancia Capsicina (o Capsaicina) que es la que contiene lo irritante de este fruto y que se localiza fundamentalmente en sus nervaduras: del latín ina: función, peculiaridad, característica, generar. Esta substancia picosa que contienen los chiles se encuentra localizada en los filamentos o glándulas, y también en las semillas en menor cantidad. En estas venas o nervaduras (o placenta) se localiza la capsicina. Ver mi libro Capsicupea. Los adobos mexicanos, en el que presento las 27 variedades de chile que se producen en México y 440 recetas culinarias que se elaboran con este fruto capsicum. Sobre el particular debo explicar que Las 4 centenas de platillos de ADOBOS que presento en el libro todas están realizadas con CHILES SECOS, no con chiles verdes.

Los pimientos -rojo, verde, amarillo y naranja-, así llamados, no contienen ninguna dosis de Capsicina, por lo que resultan dulces al paladar. La determinación de este nombre “pimiento” resulta por la confusión que se dio en la época del descubrimiento del Nuevo Mundo, con la pimienta pensando que era una variedad de ésta, y todavía en algunos idiomas se conservan aún ciertos nombres con la raíz pimienta: peperone (italiano), piment (francés), pepper (inglés), pimentao (portugués), allspice (inglés), pimiento (Jamaica), etc.

Para fines ilustrativos adjuntamos –como había dicho- ciertas imágenes, donde se puede observar con mucha claridad algunas de estas actividades que realizaban las culturas del Nuevo Mundo en relación con el chili. Dichas imágenes fueron elaboradas tomando como base los originales extraídos de los códices respectivos.

En un “grabado” observamos a un tepatiano o curandero que era el médico que se encargaba de recetar (prescribir) a los enfermos el procedimiento que se utilizaba colocando al enfermo, en cierta posición, para poder recibir las emanaciones (vapores) generadas por el agua que se ponía a hervir  (vapor de agua, que ésta se ponía a calentar (al fuego, a hervir)) con algunas variedades de chili, mezcla que generaba una infusión que al vaporizarse y absorberse por el enfermo –como puede observarse en la imagen-, le otorgaba un remedio médico y la sanación.

En este caso de aspiraciones de vapores de chile, quisiera detenerme un poco para comentar ciertos aspectos totémicos, aparte de tener una relación directa con los procedimientos prácticos de sanar por medio de estas emanaciones con chile, como se pueden apreciar en los códices precolombinos sobre las atenciones médicas que eran practicadas por esta cultura del Nuevo Mundo,

El Tótem es una representación “material” de un animal, vegetal o cosa, que es objeto de veneración y culto por un grupo primitivo de seres humanos. Desde el punto de vista socio-antropológico, es la imagen de cualquiera de esas 3 representaciones que un grupo de personas, grande o pequeño, sea pueblo, tribu, clan, etc., veneran y valoran por diversas características, y se vincula de modo almático o espiritual con todos los miembros del grupo humano.

El grupo social que adoptaba el Tótem invariablemente tomaba el nombre del animal, de la planta o de la cosa elegida; así se tenían la tribu “Lobo”, “Maíz, “Roca”, “Venado”, “Águila”, “Chile, “Halcón”, “Castor”, etc.

Durante el Totemismo, el alma del ser fluye para identificarse con los “Tótem-Plantas” (o animales o cosas) y se posesiona en ese tótem y recibe diversos beneficios que contiene el alma del Tótem-planta adoptado. Esa alma totémica era una imagen -y reemplazo- inconsciente –y también consciente- que fluía de una personificación y encarnación, de un cuerpo a otro, con una absoluta y completa movilidad, saliendo de un cuerpo y entrando al otro, y esta movilidad almática le confería sustento al inconsciente del individuo, urgentemente necesitado de ello. De aquí nace, pero sobre todo florece, una nueva forma de invocar a la espiritualidad humana, y quizás también, sea la génesis de la represión consciente de ciertos estímulos del medio exterior, con lo que se empieza a sustituir la creencia en el medio natural -a confiar en esa realidad objetiva- por los espíritus y muy posteriormente, con los dioses (religión).

Así, esas vaporizaciones era también una práctica consciente de intercambiar influjos positivos con el alma del Tótem del Chile. Posts Futuros TÓTEM Y CAMINAR, y EL CAMINAR DE LOS ANTIGUOS MAYAS Y SU TÓTEM “CHILE”.

También encontramos en otro “grabado” a una madre con su hijo utilizando ese mismo procedimiento de sanar, mediante las vaporizaciones con chile. Y quizás representaba un intercambio almático con el Tótem-Chile.

Quisiera comentar que los conquistadores tenían inscrito en sus mentes lo “malévolo de sus congéneres” de esa parte del Nuevo Mundo y al observar estas imágenes de sanación únicamente interpretaban lo que ellos por milenios habían oído, leído y visto. Estas interpretaciones se dieron en forma general en todos los sectores  y actividades  que fueron teniendo contacto, tanto con las obras artísticas y literarias como en los códices prehispánicos y sus actividades cotidianas.

En esta otra de las imágenes se puede observar a un tameme (del náhuatl meme: cargar a cuestas; ta: sobre el sujeto que recae la acción del verbo) que eran las personas que cargaban bultos o cestos sobre su espalda, utilizando un mecapal. Los cestos o motetes eran fabricados con bejucos. Este cargador, que lleva a cuestas una bolsa de chiles, también recibía el nombre de tlamama (Del náhuatl mama: cargar a cuestas; tla: cosa, cualquier cosa) va caminando con su carga y podrá comer algunos chiles durante la travesía.

En la siguiente imagen no se representa a un individuo que tiene hambre (mayana: en náhuatl desear comer algo), sino que la única provisión (en náhuatl itacate o tlahuacal) de alimentos para su caminata, son los chiles.

Se observa a un caminante que indudablemente se le recomendaba caminar con ese itacate de chiles de varios tipos con el objeto de fortalecer su organismo y procurarse algunos remedios médicos o la prevención de malestares por estar caminando de prisa (totoca, en náhuatl alguien que va de prisa).

Este tratamiento preventivo y fortalecedor se utilizaba también en los juegos de pelota prehispánicos, indudablemente con propósitos míticos y divinos.

Las instalaciones del juego de pelota eran grandes santuarios donde se lograba la comunicación divina con los dioses. Seguramente el fruto del chile fue considerado una ambrosía de los dioses, y por ello se ingería en estos certámenes deportivos. Su ingestión durante estas contiendas fue una representación mítica que facilitaba esa comunicación divina.

El Pok-a-Tok (juego de pelota en maya) fue uno de los rituales más importantes en el mundo maya, por medio del cual se establecía una comunicación con los dioses, y se desarrollaba como tal para representar diversos mitos, principalmente el de la Creación Original.

El juego se realizaba entre dos equipos formados con siete jugadores por bando (Este número de siete jugadores está definido en el mural del juego de pelota de Chichén Itzá, pero existen opiniones que también se jugaba con ocho, nueve y diez jugadores por bando). Se ejecutaba con una pelota de hule, la que no se podía tocar con las manos, ni con los pies. Los jugadores se presentaban vestidos con ex (taparrabo en maya) y con sandalias, gruesos guantes para las manos y protegidos los codos y las caderas.

El objetivo del juego era introducir la pelota por un orificio, en forma de oreja que se colocaba a ambos lados de la cancha de juego. El agujero por donde tenían que pasar la pelota, representaba el centro de la máxima energía, es decir, era el vínculo directo con sus dioses. Se construía con dos orificios, uno a cada lado del campo de juego, al cual podían pasar la pelota cualquiera de los dos equipos, indistintamente. El contar con dos agujeros representaba la ambivalencia y la dualidad, es decir, su coexistencia con los dioses en ese trance divino que se obtenía durante el encuentro. Una de las interpretaciones que se da, es que el movimiento que tomaba la pelota durante el juego representaba las posiciones de los astros (las divinidades) en el firmamento y cada vez que se lograba introducir la pelota por cualquiera de los 2 orificios, se efectuaba una comunicación con los dioses.

Se impulsaba la pelota de hule con los codos y las caderas, para tratarla de introducir en cualquiera de los 2 arillos localizados y empotrados sobre ambas paredes del campo, de 30 a 35 centímetros de diámetro en su orificio interior y a una altura del suelo de 5 metros.

La cancha donde se jugaba el Pok-a-Tok medía de largo 146 metros, por 36 metros de ancho, aunque podían variar estas dimensiones. El piso estaba construido a base de estuco que era un suelo preparado de material blanco, al igual que los caminos sagrados o sacbéoob. (Post LOS ANTIGUOS MAYAS Y SUS CAMINOS BLANCOS. PARTE I).

Antes de iniciar cada contienda, se le invitaba a los jugadores de ambos bandos a comer chile, como parte del ritual mítico de ingerir el Tótem “Chile” sagrado (Post futuro EL CAMINAR DE LOS ANTIGUOS MAYAS Y SU TÓTEM “CHILE”). Otra de las posibles interpretaciones míticas sobre el juego de pelota y sobre todo de las configuraciones de las canchas o campos de juego, es que existía un pequeño recinto donde se depositaban y distribuían las distintas variedades de chile que ingerían los jugadores, de acuerdo a sus necesidades y las prescripciones de los tepatianos especializados en actividades deportivas.

El propósito de este post no es invitarlos a comer chiles cuando caminen, sino únicamente transmitirles que este fruto se ha utilizado durante muchos milenios, en muchas partes del mundo y en distintas acciones humanas (*): para caminar comiéndolo, para fortalecer a los jugadores y cargadores, para sanar (la curación en general), como ofrenda a las divinidades, para preparar recetas culinarias de adobo y mole, para fumigar áreas de almacén de alimentos y habitacionales, para la conservación de alimentos, y otros usos más.

Considero bastante relevante conocer la gran diversidad que existe de este producto, y me permitiré presentarles un cuadro de las variedades más importantes, en donde se puede apreciar la relación que existe entre los chiles secos y sus correspondientes chiles frescos de donde se obtienen por medio de ciertos procesos de secado. Las combinaciones que se pueden realizar para la preparación de los platillos que en México se les llama ADOBOS y MOLES, es verdaderamente incalculable. En mi libro “CAPSICUPEA. Los adobos Mexicanos” presento 440 platillos diferentes y todos ellos son muy representantes del gusto mexicano (náhuatl-mexica).

Fuente: Loya Lopategui, Carlos, CAPSICUPEA. Los adobos Mexicanos, EMULISA, México, 2017.

(*) Información extraída de los textos y libros mayas (CÓDICES) en referencia a la salud, la alimentación, curación de enfermedades, sus prácticas medicinales, sus libros especializados en medicina y enfermedades, y cómo diagnosticar y curar a través de la prescripción de medicinas y de ejercicios como el caminar, y cómo también señalaron la caducidad o la vigencia de ciertas medicinas a base de plantas y minerales, las cuales perdían sus efectos después de cierto tiempo de haberlas preparado. Las recomendaciones que hacen los antiguos mayas en sus códices sobre la salud, como el de la Cruz-Badiano (1552) en el que se reúnen conocimientos en medicina y el Códice Madrid. Importante es señalar las Investigaciones que realizó el médico de Felipe II, Francisco Hernández, como el hecho de haber sido el primero que utilizó algunos de los remedios vegetales que fueron usados en la medicina farmacológica de Europa, basándose directamente en los conocimientos herbolarios de los originales del Nuevo Mundo.

En la actualidad existen cerca de 100 variedades de chiles, únicamente en América.