En este post nos ocuparemos de señalar y describir someramente los caminos físicos más importantes que han sido transitados en mayor medida por el ser humano, desde los tiempos más remotos.
Debemos diferenciar claramente entre lo que son en sí los
caminos que se han construido en la historia y lo que comentan los individuos,
hombres y mujeres, sobre el caminar y cuáles han sido sus objetivos
particulares.
Bien podemos dividir los caminos en los de la Antigüedad que
nos remonta a varios miles de años en el tiempo y los que tienen un pasado
menos remoto, alrededor de 1000 años antes de nuestra era. Unos y otros se
pueden subdividir según el tipo de uso a que se les destinaba: comerciales
(bienes, animales y esclavos), religiosos (peregrinaje, cruzadas, procesiones,
penitencias, festejos, ceremoniaje), militares (conquista e invasión), migraciones,
tránsito y circulación de personas, funerarios y mortuorios (defunción,
sepelios, pompas fúnebres, luctuosos), etc.
Son varias las regiones y países importantes en el mundo que ameritan mencionarse por su distinción en la construcción de caminos que se realizaron en la Antigüedad sobre su territorio, que se diferenciaron por sus características extraordinarias en sus entramados y configuraciones, por su diseño, trazo, amplitud, arquitectura y construcción. China e India son las naciones más sobresalientes en este renglón, en las épocas más remotas. En la época más reciente, de 1000 años a. C., podemos señalar a la nación antigua de los Mayas, los caminos incas con los Chaskis, y los construidos por el Imperio Romano sobre las tantas tierras conquistadas.
Los grandes caminos se iniciaron por la necesidad de intercambiar mercancías y bienes entre las naciones. Originalmente se realizaban a pie (viandantes, caminantes), sin embargo, se fueron incorporando a esas travesías los animales de carga, y posteriormente, con la invención de la rueda (3000 años a. C. en Mesopotamia) se logró un mayor intercambio al utilizarse carros tirados por animales. La civilización mundial avanzó a medida que aumentó la necesidad de transportar y comercializar grandes volúmenes de mercancías entre los pueblos, por lo que la comunicación vial tuvo el imperioso destino de desarrollarse mayormente.
Se tienen registros que desde el siglo VI a. C., en el
territorio de Persia, se empezaron a conectar ciertos caminos cardinales con
otros, llegando a tenerse redes importantes que comunicaban zonas comerciales
separadas por 2000 a 3000 kilómetros de distancia. Con la invención de la
rueda, en el 3er milenio a. C., sufrió un incremento considerable la conexión
de esos caminos y la construcción de nuevos en la región de Mesopotamia, Egipto
y el Valle del Indo (Pakistán, Afganistán y parte de India).
La ruta probablemente más importante, fue la que se construyó por la comercialización de la seda, en China, en el siglo XI a. C. Así mismo, en esta misma nación, en el siglo III a. C., se desarrolló el sistema de caminos más importante, permitiendo una red de comunicaciones por todo el país.
Ya en una época más próxima (siglo II a.C. a siglo III d.C.), los romanos construyeron una red de comunicaciones viales, los famosos Caminos Romanos, que unieron a todas las provincias y pueblos conquistados con su ciudad-estado Roma, que les permitió tener el control administrativo y de gobierno de todos ellos. El desarrollo total de los caminos romanos fue de 55 mil millas, equivalente a 80 mil kilómetros, uniendo entre sí a toda Europa junto con el norte de Africa.
En América, durante el segundo milenio de nuestra era (Emporios Huari y Puquina), se construyó una de las redes más importantes de vialidades, los Caminos Incas, que comunicaban grandes extensiones de tierras en el sur del continente, desde el Perú hasta Chile y Argentina, incluyendo los países intermedios como Ecuador y Bolivia, la cual tenía una extensión de 12 mil kilómetros de desarrollo. Es importante señalar que la geografía accidentada que tenía en algunas partes de su recorrido (ríos, cañadas, barrancos, cañones), obligaba a construir puentes colgantes.
En el mismo continente americano, en su parte central, los antiguos Mayas construyeron una red de vialidades (1er milenio d.C.), denominado “Caminos Blancos” (en maya Sacbé o Cuxan-Sum). A diferencia de los caminos romanos, los caminos mayas no estuvieron definidos para dirigirse a un centro hegemónico, pues no lo hubo, sino que obedecieron a las necesidades estrictas de comunicación para el flujo de personas y mercancías, entre todos los pueblos y centros habitacionales de esta nación.
Hagamos una alabanza a esos caminos antiguos practicando
diariamente nuestras caminatas por los senderos próximos al vecindario.
Como ya hemos
señalado en algunos de los posts anteriores, la caminata junto con la lectura,
la escritura y el dibujo, funcionan de manera similar a los distintos métodos y
prácticas de la meditación.
La meditación
es la técnica que utiliza la generalidad de las ciencias místicas y se busca,
mediante su práctica, modificar el estadio consciente en la persona. Existen
una gran variedad de métodos por medio de los cuales se llega a la meditación,
todas ellos son disciplinas filosóficas que se relacionan con el misticismo.
Nuestro sistema permite alcanzar resultados similares a algunos obtenidos mediante
el Tai Chí, el Yoga, el Kung Fu de Shaolín, el Budismo y otros.
Toda esta
gran variedad de tipos de meditación, sin embargo, los podemos agrupar – para
nuestros fines- en dos categorías, la introspectiva y la de concentración, ya
que nuestro sistema, como algunos otros, abarca estos dos campos de la
meditación. El Yoga es representativo de la meditación concentrativa, mientras
que el Budismo se identifica más con el tipo introspectivo.
Cualquier
tipo de meditación nos permite alcanzar una mayor percepción, tanto externa
como interna, además que en nuestro caso particular, podemos incrementar la
comprensión y captación en la lectura y en la creatividad literaria y
artística.
Aunque podría
creerse que la meditación implica únicamente abstraerse del razonamiento y del
pensamiento, eso es un equívoco, pues el objetivo de la meditación es también
conseguir una atención focal en algún objeto, aspecto o tema, libre de
emociones y preocupaciones. El caminar -conjuntamente leyendo, o escribiendo, o
dibujando- es una actividad de meditación que, en nuestro sistema, sí incluye
la función del pensamiento, que provoca en el sujeto que la ejecuta un alto
grado de sensibilidad del medio físico y cultural que lo rodea y un mayor
índice creativo respecto a las actividades paralelas que desarrolla durante su
caminata. La aplicación del sistema WALK-RWD genera un incremento y amplitud en
la percepción del individuo, que antes de iniciar la caminata no contaba con
ella; estado de penetración interior que se genera al liberar la conciencia de las
ataduras que obnubilan aquellos procesos mentales que tienen relación con la
inspiración, la imaginación y la creatividad.
Habrá opiniones que consideren que mientras se tenga este nivel intermedio de conciencia, al mismo tiempo que caminamos, leyendo, escribiendo o dibujando, no se alcanza un nivel profundo de relajamiento y disminución de los sentidos. Existen diferentes niveles de arrobamiento al utilizar la meditación; el máximo conduce a lo que las filosofías místicas llaman el Nirvana, la Iluminación, etc. Específicamente, lo que pretendemos nosotros no es alcanzar estos grados de abstracción y pérdida de la conciencia y los sentidos, sino un nivel intermedio que nos conduzca a la creación en cualquiera de sus formas, relacionada con la escritura y el dibujo; lograr lo que hemos calificado de éxtasis durante la caminata (post: SE LOGRA EL ÉXTASIS DURANTE LA CAMINATA)
Es cierto que
el grado máximo que se alcanza a través de la meditación puede ser la
desaparición total de los pensamientos del tipo racionalista (le llaman
meditación trascendental), sin embargo, nuestro propósito no es tal;
conveniente es llegar al nivel donde dejamos de tener preocupaciones e ideas
que distraen nuestra atención respecto al interés de leer o escribir. No existe
disciplina o corriente filosófica que no considere esta última fase de
iluminación como la más importante, aunque existen otras intermedias como el
conseguir buena salud, tanto física como mental, la tranquilidad, la felicidad,
abstraernos de las cosas materiales, el relajamiento, etc. Concretamente, con
nuestro sistema WALK-RWD lo que buscamos es, por un lado, alcanzar con el
ejercicio y el relajamiento, la salud física y mental; por otra parte, mediante
la lectura obtener un mayor conocimiento; y por último, en la escritura y el
dibujo, la creación artística, lo que hemos denominado meditación dinámica o activa.
¿Cuándo
sabemos o nos damos cuenta que estamos absortos o extasiados en nuestra
caminata? Ese momento se da cuando dejamos de medir nuestros esfuerzos,
voluntades y solicitudes con nosotros mismos en el desarrollo de la caminata:
el número de kilómetros o de millas recorridos, el número de horas o minutos,
el número de páginas leídas, el número de hojas escritas, etc. En ese momento de
despreocuparnos, empezamos a evitar dejarnos llevar por los tiempos, por las
distancias y por los números.
He señalado en
otra ocasión: Tanto el espacio, como el tiempo y el número, son magnitudes
continuas e infinitas, y son intuiciones puras. El espacio y el tiempo proveen
de los fundamentos lógicos al número, a las matemáticas, y únicamente bajo la
reglamentación de estas tres intuiciones se pueden realizar la representación
de las cosas restantes, es decir, por medio y únicamente de ellos se pueden
producir los fenómenos en la conciencia humana. Estas 3 magnitudes nos colocan
permanentemente atados al raciocinio y no nos permiten meditar apacible e imperturbablemente
en los objetos, sin la participación de ellas. Bastante solidez y significado
tiene Ernst Cassirer en sus ideas cuando asegura que se accede a la existencia
-de cualquier condición- mediante el espacio, el tiempo y el número. Cada
factor o entidad que se construye a sí mismo de manera independiente logra una
hipóstasis que estructuralmente considera los principios y normas de todo un
sistema funcional en el cual esté inmerso.
Intentemos darnos
una oportunidad para sustraernos, por un breve lapso, de estas 3 magnitudes y
experimentemos qué sucede en nuestro interior, en el cuerpo y en la mente.
Seguramente experimentaremos el éxtasis, meditando sobre
lo que es también verdaderamente importante para nosotros, y que no le
prestamos atención en la cotidianidad de nuestra existencia.
Así pues, el objetivo fundamental de toda meditación es ayudar al individuo a desarrollar, profundizar y amplificar su capacidad mental; este proceso de mayor conocimiento de la realidad, y que la hemos calificado de una inconscienciación de la mente.] Esta transformación de la capacidad mental dándole mayor participación al inconsciente lo he descrito en mi libro Sincronicidad. Fenómeno predecible, EMULISA, México, 2007 (*).
El éxtasis
que se logra, aparte de alejarnos del número, de perder la conciencia respecto
del transcurrir del tiempo y de la pérdida de comprensión de las distancias y
el espacio, se genera una especie de insensibilidad con nuestro cuerpo, pues se
llega a no sentir el contacto de nuestros pies con el suelo, nuestros 5
sentidos se obnubilan, pues cruzan un umbral brumoso (eje brumal) que pareciera
que dejan de trabajar, no percibimos ningún cansancio, de tal modo que simulara
(semejara) que el viento nos suspende con él o vamos montados sobre nubes.
Lo cierto es
que el sistema WALK-RWD nos introduce en un estado semi-inconsciente , y que
cuando despertamos de esa condición, tomamos conocimiento que hemos caminado
varios kilómetros, leído varias páginas de un libro o que hemos escrito varias
hojas o un poema.
Dispongámonos a introducirnos en ese mundo, logrando la meditación dinámica.
(*) LoyaLopategui, Carlos, La Sincronicidad. Un fenómeno predecible, EMULISA, México, 2007. Disponible en Amazon, Edición Kindle: https://www.amazon.es/dp/B0CXZDPSSY.
Caminar bajo una rutina (sea hábito, costumbre o regla), más
o menos estricta, nos permite enseñarle a nuestro cuerpo y mente que van a
recibir permanentemente ciertos “ejercicios” casi iguales en períodos de tiempo,
en calidad, en duración y en esfuerzo.
Esas 2 partes fundamentales de nuestro ser aprenden (o
aprenderán) que en el tiempo “T” (minutos) deberán reaccionar, de acuerdo a las
funciones de cada una de sus partes integrantes, de cierta manera y durante un
lapso “L” de tiempo (1-2 horas, o fracciones de hora) que duran esos
“ejercicios”; éstos están compuestos de instrucciones, ejecuciones, conductas, prácticas,
marchas, movimientos, caminatas, descansos y reposos (adiestramientos entrenamientos,
procederes, paseos excursiones, trabajos, pasividades).
El nivel y la velocidad en la fijación físico-neuronal se
logran de acuerdo a la persona que realice el acondicionamiento y al tipo de
información corporal y mental que se le impregne al organismo, en un período de
tiempo “G” (semanas); por lo general, en nuestro caso que aplicamos el sistema
WALK-RWD se logra en un lapso de 6-10 semanas. Después de este tiempo “G”, de haber
realizado los ejercicios de manera ininterrumpida, podremos decir que nuestro
organismo los ha fijado en su interioridad física-neuronal, y se verá invitado
a repetirlos, dentro de los parámetros aprendidos T, L y G, de tal manera que
en el horario acostumbrado -en el que se va a dar inicio la caminata- el sólo
pensar en que ya tomamos la decisión de salir a caminar, algunos órganos,
sistemas y glándulas del cuerpo, empiezan a funcionar antes de dar el primer paso de inicio de
nuestra caminata.
Ninguno de
los 3 parámetros T, L y G, deben considerarse como inamovibles en sus
magnitudes; es decir, podemos hacerlos variar sensiblemente, de tal manera que no
se conviertan en un compromiso traumático u obsesivo.
Así que, ese aprendizaje logrado por nuestro organismo
empieza a dar sus frutos aún antes de empezar a ejercitarse caminando. Quizás
sea un pequeño porcentaje de los órganos que envíen mensajes para prepararse en
sus funciones respectivas, así como también esas funciones únicamente se lleven
a la práctica en un pequeño nivel de operación.
De nuestra parte, con voluntad consciente, tenemos que
cumplir con la rutina completa, de tal manera que las funciones de todos los
órganos habrán de realizarse al 100% de modo satisfactorio.
Lo único que se recomienda, al tener conciencia de este proceso
fenoménico existencial, de aprendizaje funcional por parte de nuestro organismo,
con nuestra propia experiencia, es no traicionar ese esfuerzo que ha realizado
para aprender física y mentalmente, que se le está atendiendo como merece. Creo
necesario decir que una sola vez a la semana, que se omita realizar los
ejercicios, o 2-3 veces al mes, no se incurrirá en un desengaño para con
nuestro ser.
Respecto a las variaciones que podemos hacer en cuanto al
dónde, al cómo y al cuándo, podemos comentar que normalmente se varían en
algunas de sus características por el cambio de la estación del año, por el
clima, por el lugar de ejercitación, los espacios elegidos, el mismo grado de
ejercitación que realizamos de una semana a la otra, el trecho de la caminata,
y por el horario, sin embargo, debemos estar al pendiente de que los parámetros
de la ejercitación no varíen mucho.
Para lograr el hábito (círculo virtuoso) debe existir cierto
compromiso y precisión en la realización d esos parámetros, es decir, no debe
haber mucha variación en los períodos o intervalos de duración, en la calidad, el
esfuerzo y en la frecuencia de realización de los ejercicios. Tengamos
conciencia que nos estamos dando una oportunidad para enseñar a nuestro ser y
aprender de él mismo.
A la “memoria de nuestro organismo” no se le debe mentir,
pues su respuesta siempre es dolorosa para él mismo.
Así es que, si no hay duda de que nuestro organismo tiene
una gran memoria, pongámosla a prueba pero sin dejar de caminar todos los días,
y observaremos, en los tiempos respectivos que se instruya, se ajuste y pueda
responder, que sus manifestaciones son dones de nuestro propio ser, cuerpo y
mente.
Si examinamos lo que hemos descrito en los posts ARMONÍA DEL CUERPO CON LA MENTE y CAMINAR, MEDITACIÓN Y LAS ONDAS CEREBRALES, sobre la armonía en las funciones físicas, mentales y mecánicas, nos ilustrará sobre todo esto; y aún más, si revisamos lo que hemos presentado en los posts OBJETIVOS DEL SISTEMA y AUMENTO DE LAS CAPACIDADES MENTALES, sobre la generación de ideas y la creatividad que se forjan al aplicar este sistema WALK-RWD, nos daremos cuenta de todas aquellas funciones intelectuales y de creación que se ven favorecidas por el caminar. La pregunta sería: ¿Será que también podemos inducir, mediante este acondicionamiento, para provocar, aún sin caminar, una imaginación, una inspiración y la creación artísticas?
Como ya he mencionado en el post EL SISTEMA WALK-RWD Y LOS HÁBITOS, los hábitos contienen una conformación estructural bastante compleja, constituida por una cadena de conexiones de elementos: actividades, gestos, juicios, actitudes, sensaciones, respuestas, conductas, acciones, ideas, deseos, movimientos, descuidos, posturas, intenciones, rechazos, procederes, tareas, inactividades, actos, apatías, ademanes, desalientos, opiniones, especulaciones, funciones, expresiones, reflexiones, etc., que esquemáticamente la hemos representado de una manera sencilla en la siguiente forma y todas ellas las hemos designado con el vector An, siendo “n” el número de elementos que participan en su conformación, y Ai son cada uno de los distintos elementos que participan en la manifestación del hábito.
Como puede imaginarse, los elementos Ai que participan en su
conformación varían de un hábito a otro, así como el valor “n” del número de
ellos.
De una manera similar, el sistema de “caminar, leer,
escribir y dibujar” puede ayudar a corregir otros malestares, no solo del
ámbito físico, sino también en la esfera mental y cultural, fundamentalmente
hemos realizado experimentaciones directas en las emociones.
Muchos beneficios se pueden obtener utilizando tiempos
mínimos y sin costo alguno. Parece ser que la voluntad y la disciplina que requiere el individuo para llevar a cabo
este tipo de prácticas, son muy difíciles de tener; no todos tienen esa
capacidad y seguramente es más difícil de lo que podemos imaginar, dedicarle
una hora diaria a nuestra salud.
Todos conocemos el círculo interminable -infinito- de 1)
Depresión, ansiedad (D), 2) Necesidad de alimento (A), y 3) Aumento de peso
(G); es una cadena de tres eslabones “D-A-G” que siempre conduce a la gordura y
ésta, a una mayor depresión; sin embargo, la podemos modificar si introducimos
en ella el eslabón del “caminar, leer, escribir y dibujar”.
Este es un caso típico de Círculo Vicioso en los hábitos
alimenticios, en general.
Los Círculos Viciosos se logran romper con un estímulo
externo, creando una acción o actividad nueva dentro de la cadena acostumbrada
de eventos del hábito analizado. De este modo podemos alejar, de una manera
sana, a la persona fuera de ese círculo vicioso del hábito.
No obstante, también podremos solucionar el problema de las emociones negativas, las que hemos descrito en el post EMOTIONS AND THE WALK-RWD SYSTEM, mismas que podremos disminuir mediante el sistema WALK-RWD.
Sea la cadena “D-A-G” de Depresión-Alimento-Aumento de peso,
que todos podemos comprender:
CADENA o CÍRCULO VICIOSO “D-A-G”
Sin embargo, cualquier problema generado por los malos
hábitos lo podemos representar por este Circulo Vicioso de 3 eslabones, que
está representado por la Depresión como: preocupación, malestar, abatimiento,
tristeza, enfermedad, desesperanza, etc. con la letra P; la Necesidad de
alimento como: inseguridad, carestía, privación, ansiedad, dependencia, etc.,
con la letra I, y 3) Aumento de peso como: neurosis, desequilibrio emocional,
mayor ansiedad, vacilación en la toma de decisiones, irresponsabilidad, duda de
sí mismo, etc., con la letra N Es una secuela psico-dependiente interminable y
que siempre conduce a un empeoramiento del padecimiento original.
CADENA o CÍRCULO VICIOSO GENÉRICO
“P-I-N”
Regresemos a nuestro esquema del vector An, con sus “n”
elementos o actividades que lo conforman, y cada uno de los nodos Ai participan
en la manifestación del hábito.
Como ya dijimos, estas acciones que conforman el hábito,
varían de un hábito a otro, así como el valor “n” del número de ellas.
Ahora bien, para poder romper con el hábito deberemos
sustituir uno o varios nodos, según sea necesario, con la inclusión del sistema
WALK-RWD, con el objeto de modificar la cadena de acciones del hábito, y conformar
una nueva.
Se debe analizar específicamente cada una de las actividades
que se desarrollan dentro de la secuela, a fín de determinar en cual punto
deberemos insertar el sistema WALK-RWD para destruir y erradicar el círculo
“psico-dependiente”.
Sin lugar a dudas, todo círculo de dependencia mental de “n”
eslabones cuenta teóricamente con algún punto donde podemos incluir el sistema
integral entre los dos nódulos o en uno sólo de ellos, y poder modificar el
patrón de secuencias y desde luego, eliminando -como consecuencia del proceso
correctivo- a alguno o varios de los nódulos de la cadena original, obteniendo
una nueva secuencia y creando de esta manera un nuevo y positivo circuito de
actividades.
Supuestamente, hemos determinado, mediante los análisis de
relación, que se debe incluir el sistema integral entre esas dos actividades.
El tiempo que nos tomará llevar a cabo la “interrupción” y
modificación del círculo “psico-dependiente” dependerá de cada caso en
especial. En general, se podrá empezar a manifestarse ciertos síntomas de
mejoría a partir de unas cuantas semanas de haber puesto en práctica la
inserción del sistema, dependiendo del hábito combatido.
Huelga decir que del análisis de cada caso y su evaluación, dependerá
la ubicación del punto donde deberemos incidir colocando el “interruptor” para
obtener los resultados positivos y más inmediatos. Con la seguridad que si no
es el punto apropiado, no se provocará ningún problema adicional en el
comportamiento de la persona que lo esté llevando a cabo y podremos remodelarlo
más convenientemente, buscando otro nodo para la aplicación del sistema
WALK-RWD.
Finalmente habremos de vencer al hábito, quedando el Círculo
Vicioso quebrantado y abatido.
Seleccionemos alguno de nuestros malos hábitos y pongamos a
prueba el sistema de leer, escribir y dibujar, mientras caminamos, y observará
que no falla.
Las emociones son reacciones del cuerpo, físico y mental, a
estímulos procedentes del medio exterior que perturban su equilibrio, pudiendo
ser agradables o desagradables. Sin excepción, cuando se manifiestan,
repercuten en todas las partes del ser, en mayor o menor medida; pero algo muy
significativo (importante) de ellas es que pueden transformarse en la causa de
diversas enfermedades.
Las emociones se generan por un flujo de fuerza del tipo
nervioso, fuera de lo normal. La estabilidad anímica del ser es rebasada por
ese flujo desbordado.
Tanto las partes físicas como las mentales del organismo se perturban
(alteran) y todo él empieza a tratar de restablecer su equilibrio nervioso
perdido. Hasta aquí, lo mencionado se aplica a las emociones en general, a las
de cualquier tipo; pero, como decíamos antes, las emociones pueden ser
agradables, con el calificativo de positivas, y desagradables o negativas.
En términos generales, las emociones agradables o positivas, son: el amor, la alegría, la felicidad, euforia, éxtasis, optimismo, esperanza, júbilo, exaltación, satisfacción, entusiasmo, etc. y algunas de ellas pueden activarse mediante las actividades realizadas con el sistema WALK-RWD (CÍRCULO VIRTUOSO, Post: LECTURA-ESCRITURA-DIBUJO: CÍRCULO VIRTUOSO) y el contacto con la naturaleza, cuando existe la posibilidad de salir a caminar al campo o a lugares parecidos. Por otro lado, las emociones desagradables o negativas (CÍRCULO VICIOSO), son: la tristeza, el aburrimiento, el pesimismo, la nostalgia, lo celos, el odio, la ira, miedo, terror, culpa, hastío, desilusión, desesperanza, decepción, desesperación, melancolía, pena, aflicción, abatimiento, desaliento, desánimo, apatía, añoranza, soledad, fastidio, disgusto, enojo, tedio, irritación, repugnancia, aversión, asco, hartura, desgano, indiferencia, indolencia, aborrecimiento, hostigamiento, enfadamiento, enojarse, encolerizarse, impaciencia, exasperación, indignación, sulfuramiento, incomodamiento, ofensa, desagrado, frustración, angustia, etc. No todas las personas están de acuerdo con estas dos clasificaciones, sin embrago, todas son manifestaciones reales del ser humano, sin estar obligadas a estar comprendidas en categorías.
Debo ser muy enfático en lo siguiente: La práctica de la
caminata y el sistema WALK-RWD permite recuperar el sentir de ciertas emociones
agradables que por diversas razones hemos llegado a dejar de sentir; es decir,
volveremos a descubrir alunas de ellas como si fuera la primera vez. Tengamos
presente esto, porque es una verdad incontrovertible.
Ahora bien, ¿cuándo las emociones pueden generar
enfermedades? O también: ¿Cómo podemos evitar las enfermedades generadas por
las emociones descontroladas?
El buen funcionamiento del cerebro permite un mejor control
y regulación de las emociones, proporciona una mejor obstrucción a las malas, a
las perturbadoras y a las destructivas.
Un individuo que mantenga un saludable sistema simpático, que es medular del neurovegetativo, tendrá menos emociones que lo lleguen a perturbar; de igual manera podrá enfrentar más eficazmente las emociones negativas (CÍRCULO VICIOSO), ya que las podrá regular mejor y mantenerlas bajo control, y por lo mismo podrá evitar las enfermedades, pues sus emociones controladas ya no podrán gestarlas.
En otras palabras, personas que no tienen o no cuentan con
un sistema simpático sano o un cerebro saludable, fatigado por el estrés,
aumenta su predisposición a sufrir fuertes emociones de ira, frustración,
celos, odio, o cualquier otra perturbadora, por una ligera irritación o por
presentársele un nimio estímulo de molestia exterior.
Quisiera comentar algo sobre el estrés, para continuar
explicando sobre el mantenimiento de un estado saludable.
El estrés es una respuesta del organismo a una
situación emocional; pero no cualquier respuesta emocional puede causar estrés.
Es un mecanismo de defensa del cuerpo (físico-mental) ante un estímulo exterior,
el cual impele al organismo a generar hormonas que a su vez provoca una
variedad de síntomas, dependiendo del nivel alcanzado de estrés, como pueden
ser mal humor, ansiedad, depresiones, irritabilidad, reacciones impulsivas,
desánimo, cansancio, impotencia, desmayos, debilidad, mala concentración,
autocrítica, pérdida de memoria y olvidos, incremento en el consumo de café,
tabaco y alcohol, problemas digestivos, disminución o aumento del apetito,
desaliento, manos sudorosas o frías, vértigos, nauseas, tristeza, molestias en
varias partes del cuerpo, especialmente en la espalda y el cuello, insomnio,
dolores de cabeza, pesimismo, fatiga, etc. Cada uno de estos síntomas es el
tipo de reacción anímica, nerviosa-fisonómica y de interpretación cognitiva de
nuestro organismo (físico y mental) a los estímulos del entorno natural y
social que afectan nuestro equilibrio emocional.
Sabemos que un estado saludable del cerebro, liberado del
agotamiento, permite, aún en situaciones muy desagradables de desequilibrio
emocional, que la persona pueda recuperarse rápidamente, pues puede
autocontrolarse mejor y restablecer su equilibrio de modo inmediato. Su sistema
nervioso funcionará mejor, proporcionándole un total dominio sobre sus
emociones perturbadoras.
Ahora bien, tengamos presente que el cuerpo humano trabaja como una unidad funcional. Todos los efectos nocivos provenientes de las emociones negativas se generan dentro de un desequilibrio funcional del cerebro, y su mayor o menor grado de manifestación está directamente relacionado con la incapacidad o fatiga cerebral (CÍRCULO VICIOSO).
La debilidad o fatiga cerebral puede estar siendo generada
por la misma insuficiencia del cerebro (cansancio) o bien por un problema
fisiológico.
Por cualquiera de estas dos causas, el afectado sistema
simpático no puede responder adecuada y óptimamente, mediante su natural generación
de descargas, para defenderse de las emociones destructivas y le resulta muy
difícil regularlas para alcanzar nuevamente el equilibrio emocional.
Muchos de los problemas fisiológicos que padecemos y que
hemos mencionado en posts anteriores, relacionados con los sistemas
fundamentales, como son el digestivo (the
digestive), el cardiovascular o circulatorio (the cardiovascular or circulatory),
el respiratorio (the respiratory), el óseo (the bone system) y el neurovegetativo, se pueden prevenir y
corregir con la caminata y la ejecución del sistema WALK-RWD; de la misma
manera, se logran mantener saludables las funciones y tareas del sistema
neurocerebral, como ya hemos mencionado, el WALK-RWD aumenta la irrigación
sanguínea y la oxigenación del cerebro, lo que provoca un mejor trabajo y un
funcionamiento más sano y saludable, liberándolo de la fatiga y el
debilitamiento, otorgándole fortaleza para enfrentar (generación de descargas)
mejor las emociones destructivas.
Decíamos que tanto la parte física como la mental del cuerpo
humano, trabajan de una manera unitaria, es decir, que ambas partes tienen una
relación biunívoca, por lo que el fortalecimiento –así como su deterioro- se
transmite de uno al otro y viceversa.
El caminar en particular y el sistema WALK-RWD en general, incrementa nuestro estado de salud físico y psíquico, y además nos previene contra numerosas enfermedades y achaques (CÍRCULO VIRTUOSO, Post: LECTURA-ESCRITURA-DIBUJO: CÍRCULO VIRTUOSO) .
La ejecución del sistema WALK-RWD permite que los órganos se
fortalezcan y ayuda a que se defienden a sí mismos, y de igual manera sucede
con el cerebro.
Cada sistema y órgano físico del cuerpo se fortalece y se
hacen más resistentes, y sus óptimos funcionamientos generan, a su vez, efectos
positivos hacia otros órganos, incluyendo al cerebro, lo que provoca que sean
más resistentes a las enfermedades y las puedan combatir con mayor eficiencia.
También el sistema inmunológico de cada persona que practica la caminata se
verá favorecido, pues se incrementa la generación de sustancias favorecedoras
de este sistema de defensa, mejorando su capacidad de reacción y tendiendo a
protegernos hacia ciertas infecciones y hacernos inmunes a algunas
enfermedades.
Esta relación unitaria funcional entre lo físico y lo
mental, además de fortalecerse biunívocamente, trae aparejado un mecanismo de
efecto psicológico emocional, que combina varias emociones: en primer nivel, el
amor, la alegría y la felicidad, y en segunda instancia: el entusiasmo, la
esperanza y la satisfacción, que en la mayoría de los casos se llega a la
euforia. Este último nivel es reconocido porque de la toma de conciencia que
parte del segundo nivel emocional hacia el primero, alcanza la transmisión (expresiva)
directa y liberada hacia el inconsciente individual como un deseo o impulso expresivo
encendido e imperturbable) que en cierta manera se ha mantenido obstaculizado e
inactivo, y de todo ello emana su importancia y su nivel de efectividad en
nuestra salud mental y física, porque va dirigido exclusivamente hacia nosotros
mismos. La toma de conciencia se va logrando a medida que transitamos por las
emociones patentizadas por sus efectos positivos en el estado anímico cuando
ejecutamos el sistema WALK-RWD y que caminamos por ese estado anímico-emocional directamente hacia el inconsciente individual.
El reto es lograr patentizar ese sentir, esa “ayuda”, ese amor y cuidado para con nosotros mismos, pero si lo logramos,
podremos enfrentarnos a cualquier emoción perturbadora.
Dispongámonos a caminar, atraigamos las emociones agradables
y acabemos con las negativas.