En este BLOG presentamos las características más importantes de la caminata, pero siempre en conjunción con la lectura y la escritura, para poder desarrollarlas juntas. Además de que la combinación de estas actividades se puede desarrollar simultáneamente, el sistema es altamente dinámico, versátil y flexible, que se puede adaptar a cualquier necesidad de cualquier tipo de individuo, lo que se traduce en creatividad y, por lo tanto, a diferencia de otros, es en sí mismo, por varias razones, muy motivador y estimulante. Uno es el proceso intrínseco que tiene que evaluarse a sí mismo en el progreso y otro es la alternancia de logros en su desarrollo. A diferencia de la mayoría de los programas de ejercicio tradicionales, retroalimenta y logra un refuerzo estimulante en cualquiera de las tres áreas (lectura, escritura y dibujo), buscando el desarrollo de resultados objetivos individuales: físico, conocimiento y el arte. Contra el desánimo, es altamente motivador y recreativo, logrando permanentemente un entusiasmo en el individuo.
Después de años de haber practicado y corroborado de manera
habitual la costumbre de algunos de los filósofos y sabios griegos
peripatéticos de “caminar leyendo”, -y de haber editado el libro que consigna
esta experiencia personal integrada como un método sobre como incrementar y
mejorar nuestro desempeño creativo en todos los ámbitos cuyo proceso aquí
comparto; y debido a que tomé mayor
conciencia de lo que representa el sistema y los beneficios que otorga, he
podido constatar que las mejores ideas que he tenido en este período han sido
cuando he estado leyendo y/o escribiendo cuando camino; es decir, en el proceso
del caminar. Estoy plenamente convencido que el cuerpo humano produce una o
varias sustancias que procuran y aumentan la generación de ideas, y no sólo de
las habituales y simples, sino de aquellas que salen fuera de lo ordinario; en
los momentos en que estoy caminando y leyendo. Es un proceso que aumenta la
memoria, la comprensión y permite la formación de grandes ideas, que rompen el
equilibrio y la calma del caminante-lector-escritor provocándole volcarse
estrepitosamente sobre la “musa” que se incorpora a sus actividades normales de
contemplación y de creación.
Para la primera caminata leyendo
y/o escribiendo sólo se requiere seleccionar un lugar, el vestido, los zapatos,
un libro, algunas hojas en blanco y un lápiz, y con ello se encontrará usted
listo para iniciarla. Para llevar a cabo estas actividades que integran el
sistema, de manera conjunta, no importa la edad que se tenga.
Cualquier área puede ser
utilizable siempre y cuando satisfaga las características técnicas adecuadas.
Es conveniente buscar un lugar que sea plano. Si tiene algunas elevaciones no
será motivo para descartarlo, siempre y cuando no sean muy pronunciadas, es
decir, que la pendiente no sea mayor al seis por ciento (subir o bajar seis
metros por cada 100 que se camine). Es muy importante cumplir con esto para podernos
sentir a gusto de hacer lo que hacemos, y nos sintamos seguros para que nuestra
mente se pueda despreocupar de cualquier inseguridad y concentrarse
completamente en la lectura y la escritura, con la certeza que nada ni nadie
nos molestará o distraerá. Es esencial que las áreas donde se camine estén
libres de todo tipo de obstáculos y la superficie no presente riesgos de
tropezar o caer.
Únicamente tenemos que vestirnos
cómodamente y seleccionar un libro que deseemos leer y unas cuantas hojas en
blanco y una pluma o lápiz, para lo que deseemos escribir o dibujar. No
necesitamos de ropa especial para realizar nuestras caminatas; sólo deberá ser
la de su elección y de acuerdo al clima, pues no existe ninguna restricción al
respecto. Sin embargo, sí recomiendo unos zapatos flexibles y cómodos, de esos
que se utilizan para el gimnasio.
Las partes más sensibles del
cuerpo a este tipo de ejercicios de caminata, son los pies; por ello hay que
protegerlos bien con unos buenos zapatos y calcetas adecuadas.
Debe considerarse también la luz
natural o artificial para organizar las caminatas; si son demasiado tempranas
por la mañana, quizás no exista una buena iluminación para la lectura o la
escritura; y si es por la tarde, debe tomarse en cuenta que disminuirá la luz,
por lo que también debe considerarse el lugar donde acostumbramos caminar; si
tiene luz artificial conveniente para nuestros propósitos.
Es recomendable que realice la
caminata recorriendo el circuito varias veces antes de empezar a leer, con el
objeto de practicar únicamente caminando. Una vez ambientado y con confianza,
abra su libro y disfrute de su lectura.
Durante cada caminata deje que el tiempo fluya pues ahora es
su aliado y verá como después de 10-15 minutos, después de haber iniciado, su
cuerpo y su mente estarán realizando actividades íntimamente coordinadas, con
una total abstracción del tiempo.
Todo ser humano puede llevar a la práctica este sistema integrado, ya que la mayoría podemos caminar, recorriendo a pie una distancia cualquiera; y un buen porcentaje podemos leer y tener un libro en nuestras manos, o al menos podemos pedirlo prestado. Sobre la escritura, debemos aclarar que no estamos insinuando que debemos ser excelsos en ello, o afamados escritores para intentarlo, aunque sí podemos lograrlo con este sistema y con un poco de constancia y entusiasmo. Debemos tener claro en nuestras mentes que no buscamos romper ningún récord de caminata, ni escribir un “best seller”, ni ser un experto en algún tema específico; lo que sí sabemos y estamos convencidos por nuestra propia experiencia, es que estas actividades, se pueden realizar simultáneamente, sin menoscabo de alguna de ellas. Esto es lo grandioso y efectivo de este sistema, además de los efectos benéficos múltiples que tiene sobre el funcionamiento fisiológico pero sobre todo psicológico del ser humano en general.
Con
nuestro sistema, no pretendemos indicar formas mejores de caminar, se debe
realizar de la misma manera a como estamos acostumbrados, a como lo hemos
realizado siempre; no diremos cómo mejorar la lectura, ni qué tipo de libros se
deberán leer o estudiar; ni tampoco mencionaremos técnica alguna para enriquecer
la creación literaria. Sobre estas tres actividades, que a lo largo del libro
hemos repetido que se deben procurar realizar conjuntamente, existen decenas de
manuales que se pueden consultar para mejorar y perfeccionar su realización.
Para un gran porcentaje de la población que ha manifestado
interés por alguna de estas actividades, de leer, escribir o dibujar mientras
se camina, o por dos o más a la vez, le ha representado una situación difícil
por falta de tiempo, desgano, interrupciones diversas, que le impiden llevarlas
a la práctica.
La preferencia por alguna de ellas y la decisión de llevarla
a cabo con cierto entusiasmo puede ser el motor que lo anime para realizar las
otras. Únicamente tendrá que dar el primer paso en la caminata para impulsar el
inicio y desarrollo de cualquiera de las otras actividades de leer, escribir o
dibujar.